Eso es to… Eso es to… ESO ES TODO AMIGOS!!!!

May 28th, 2009

Eso es to...Eso es to...ESO ES TODO AMIGOS!!!

343 días (que los hemos contado) ha durado nuestra aventura por el Sudeste Asiático. Bastantes mas que el medio año que nos marcamos como “mínimo” y un poquito menos del año que nos marcamos como “máximo”.

La verdad es que hemos disfrutado muchísimo de este viaje y de haberlo compartido de alguna manera con vosotros.

Estamos enamorados de esta parte del mapamundi; de sus paisajes y su entorno natural (por suerte en algunos lugares, como Laos, más intacto que en otros ¡No sabemos por cuanto tiempo!), de sus gentes (en especial, nos ha robado el corazón la alegría de los vietnamitas), de sus costumbres (tan diferentes a las costumbres occidentales y que nos han servido para reflexionar y aprender), de su gastronomía (deliciosa en cualquiera de los lugares donde hemos estado pero con una mención especial a la picante y especiada comida tailandesa), etc, etc…Sólo esperamos que el progreso y todo lo que ello conlleva, no haga perder la identidad a estas culturas, cada vez más propensas a imitar el modo de vida occidental.

A todos los que habéis estado al otro lado, os agradecemos vuestra presencia (hayáis participado o no en el apartado de comentarios). Esperamos que leyendo el blog os hayáis sentido también vosotros un poco “viajeros” y que de alguna manera conozcáis un poco mejor estos lejanos, y a menudo infravalorados, países.

Si a alguno de vosotros le entra ahora el gusanillo de viajar por aquí es que hemos hecho un buen trabajo.

Si no os animáis, tranquilos, que nosotros ya estamos pensando en una secuela del blog (¿Malasia?, ¿Filipinas?, ¿Indonesia?, Humm… aun no hemos vuelto a casa y ya estamos pensando en volver a hacer las mochilas).

Ahora es ya el momento de cerrar el blog.

¡¡Hasta pronto!!

Bangkok, 28 de Mayo de 2009 (o 2552 en el calendario local).

¡¡¡Retiradarrrr!!! (abandonamos Laos de una manera un tanto precipitada)

May 3rd, 2009

Beer Lao, la bebida NACIONAL, a tutti plein

Se suponía que en esta nueva entrada os íbamos a hablar de nuestras nuevas “aventuras” en el Sur de Laos. Pero como a continuación veréis, poca cosa más de Laos os vamos a contar.Después de un largo trayecto hasta Paksé (24 horas en dos buses), Domingo empezó a sufrir las consecuencias de un empaste roto en enero en Vietnam; un dolor continuo apenas mitigado a base de “chutes” de aspirinas y paracetamoles. Carmen para ser “solidaria” sufriendo dolores de estomago.De esta guisa nos plantamos en Paksé, el destino mas feo de nuestro viaje y donde hacia un calor insoportable.Nuestra idea inicial era emplear Paksé para explorar la Meseta del Bolaven, pero al ser temporada seca y con escasos turistas, la única manera de ir allí era con una excursión organizada que te llevaba a ver plantaciones de café, de te, unas cataratas con poco agua y cero opciones de treking.

Como ya sabéis somos muy poco amigos de este tipo de excursiones en grupo, además ya con el miedo en el cuerpo de que el problema de Domingo fuera a peor (cinco días con dolor continuo de dientes son muchos días) ya que un lado de la cara se le iba hinchando por momentos, decidimos abandonar Laos y dejar los pocos destinos que nos quedaban pendientes para otro viaje (Champasak y Don Det, una de las Cuatro Mil Islas del Mekong).

De todas formas, por lo que vimos, nos pareció mucho más interesante (y fresquito) el Norte del país, así que tampoco nos fuimos muy puteados. A pesar de las pocas expectativas que esperábamos de Laos nos ha encantado, posee unos increíbles paisajes y sus gentes.

También hemos de añadir que esperábamos encontrar un país bastante virgen y con unos precios más bajos que en el resto de países que hemos visitado y nos hemos encontrado con un país que está de moda entre los turistas que viajan por el sudeste asiático, lo que ha hecho que los precios se hayan triplicado en comparación de lo que decía nuestra Lonely Planet, y que de virgen tenga ya mas bien poco.

Bueno, después de Paksé, otra vez al autobús, pero esta vez rumbo a Tailandia de nuevo, donde en Bangkok uno se puede fiar de los dentistas (en Laos las pocas clínicas dentistas que vimos se parecían a las que puedes ver en las películas del “viejo oeste”). Llegar a Bangkok y plantarse en la consulta del dentista fue todo uno, allí en un plis plas le quitaron a Domingo todos los dolores y Carmen después de degustar de nuevo la rica comida tailandesa se empezó también a recuperar.

Aprovechamos la paradita en Bangkok para IR AL PELUQUERO (la verdad es que ya nos tocaba) y para hacer algunas compras de ropa aprovechando que nuestra estancia coincidía con nuestro 21 aniversario de pareja (y parece que fue ayer de aquel lejano Sant Jordi).

Pues nada, ahora ya estamos de nuevo en Koh Samui, hemos vuelto a alquilar la casa del principio de nuestro viaje para un mes (con nuestra adorable casera Mummy, que nos cuida casi como una mami) y aquí estamos de nuevo disfrutando de la playa, el no hacer nada, la buena comida, la lectura tranquila de algunos libros en castellano que conseguimos en Bangkok (Carmen peleándose con “Crónicas de Adriano” de Marguerite Yourcenar y Domingo acabando ya “Las correcciones” de Jonathan Franzen) y la poquísima presencia de turistas que nos permite contemplar como nunca lo habíamos hecho, el relajante ritmo de vida de los habitantes de la isla.

TODA LA PLAYA PARA NOSOTROS SOLOS, VAYA LUJO

Ante la poca cosa que contar y el hecho de que ya os pusimos al comenzar el viaje tropocientas mil fotos de esta playa, no esperéis mucha actividad bloguera durante este último mes. Dentro de unas semanas cogeremos de nuevo el avión, pero esta vez en lugar de ir a un destino asiático, nos toca el temido regreso a España. Viendo las noticias vemos que a parte de la crisis, también tendremos que enfrentarnos a las noticias apocalípticas acerca de una posible pandemia de gripe porcina. ¡¡Hay que joderse!!.

Esperamos que la psicosis no afecte a la venta de jamoncito ibérico, y no encontrarnos un país completamente perturbado. Nosotros por nuestra parte intentaremos cargar las pilas con el buen rollo de por aquí y a ver cuanto tiempo nos dura.

Cuidaros todos y ánimo que ya mismo tenéis el verano en casa.

Empapados en Luang Prabang (y no llovía)

April 19th, 2009

Bienvenidos a Luang Prabang

Abandonamos Vang Vieng tras seis días, y nos dirigimos en bus a Luang Prabang en un largo trayecto de seis horas. Nos dio tiempo a echar alguna que otra cabezadita y sobre todo a alucinar con las impresionantes vistas que se disfrutan atravesando una tortuosa carretera que, montaña arriba, montaña abajo y curva va, curva viene, provocó la vomitera de más de un resacoso pasajero.

Luang Prabang, situada entre el río Mekong y su afluente el Nam Khan, es una pequeña ciudad Patrimonio Mundial por la UNESCO, ya que existen multitud de antiguos, pero muy bien conservados Wats (templos budistas). Estos funcionan como escuelas para monjes novicios y la presencia por toda la ciudad de los monjes y sus vistosas túnicas naranjas hacen de esta ciudad un sitio donde se “respira” espiritualidad.

Esto, unido al poco trafico (las carreteras bordean la ciudad sin atravesarla) y a la presencia de muchos elegantes edificios que datan de la época colonial francesa, hacen de esta ciudad un destino único. Además llegamos aquí en plena celebración de su ‘año nuevo’ (Bun Pi Mai Lao) con lo cual la experiencia fue muy especial.

Si pensábamos que en Vang Vieng nos habían mojado ya bastante, estábamos equivocados. Fue llegar aquí y quedar literalmente empapados. Además la gente no se limita a tirarte cubos de agua, también es típico el embadurnarte de harina de tapioca y pintura (afortunadamente para nosotros, muy fácilmente lavable). Domingo se involucró activamente en la tradición, botella de agua en mano, y esto provocó que recibiera un “duro castigo” (Sorry! por no poder mostraros una instantánea del momento, ya que es un poco peligroso el sacar la cámara cuando caen cubos de agua por todos lados).

Feliz Año Nuevo Lao Style

A parte de los remojones, disfrutamos de un entrañable desfile. Participaron los ineludibles monjes, niñas y adolescentes vestidas con trajes regionales típicos, chavales disfrazados de garudas y monos, etc. La gente se “cortó” un poco con el agua (sobre todo con los monjes, las niñas y los ancianos) pero fue acabar el desfile y no se libraron del remojón ni los policías que intentaban controlar un poco a los ya muy ebrios laosianos (empezaron a beber cervezas a las nueve de la mañana y estuvieron todo el día liados).

El día posterior al desfile, la cosa se calmó bastante y lo que todo el mundo hizo, fue dirigirse a los distintos templos para participar en la ceremonia de “lavar a los budas” (la fiesta de año nuevo se llama en laosiano “Festival del agua” y todas las celebraciones tienen al liquido elemento como elemento principal).

La ceremonia consiste en acudir con tus mejores galas al templo. Allí han colocado una tarima a la que subes y vuelcas una cantidad de agua bendecida en un tubo en forma de Naga (serpiente mítica). En el otro extremo del tubo han colocado una imagen de Buda que se moja con tu ofrenda y quedas bendecido y con la buena suerte asegurada para el año entrante (aquí acabamos de estrenar el 2552). No se si nos hemos explicado muy bien, pero si miráis el álbum de fotos igual os queda algo más claro.

A nosotros nos invitaron a echar agua a un Buda, pero con lo arreglados que van ellos, y nosotros con nuestras pintas de mochileros (¡Txomin, esos pelos!) nos dio bastante reparo.

Ciudad con MUCHOS Templos

Pues entre fiestas, templos, budas y demás se nos pasaron los días volando. Eso si, tuvimos tiempo de comernos una “butifarra” de buey típica de la zona que dejó a Domingo extasiado. Ahora nos tocan 24 horas de bus rumbo al Sur del país.

Próxima parada PAKSE.

Las dos caras de Vang Vieng (o de perdidos al río)

April 14th, 2009

La belleza natural de Vang Vieng

Como indica el título, en Vang Vieng (nuestro segundo destino de Laos) existen dos caras.

Por un lado, este pequeño pueblo está situado en un marco natural ESPECTACULAR; rodeado de formaciones kársticas con infinidad de cuevas, ríos, lagos, etc.… que lo hace ideal para coger una bici, pedalear unos kilómetros y perderte en un Laos sin apenas turismo y ver como es la vida en los tranquilos poblados de etnias hmongs.

La otra cara ya mas turística la provoca el que es el destino favorito de hordas de turistas jóvenes que acuden a la zona atraídos por la gran oferta de actividades lúdicas que pueden realizarse en el río Nam Song: kayaking, jumping (saltar al río desde unas cuerdas suspendidas a gran altura) y sobre todo el TUBING (flotar a lo largo de un tramo de 4 Km. en el río subido a una rueda de tractor).

Todo esto que puede parecer muy idílico, se ha convertido en un extraño parque lúdico, donde a lo largo de los 4 Km. del río existen bares cada 100 metros, donde la música suena a un nivel ATRONADOR y donde la gente va haciendo paradas para ponerse hasta el culo de cerveza y de buckets de whisky laosiano (barato pero con unos efectos devastadores).

El alegre bullicio en el curso del río Nam Song

Nosotros nos apalancamos unos días en un bonito bungalow a orillas de un tranquilo tramo del río y dedicamos un día a machacar nuestro cuerpo con una salida de 40 Km. en bici para disfrutar del Laos menos turístico (Nota: menos turístico también implica carreteras sin asfaltar, llenas de piedras y baches que sufrimos con dos bicicletas de paseo no muy aptas para este tipo de ruta).Nos dirigimos a la cueva de Tham Phu Kham, considerada sagrada por los laosianos ya que en su interior hay un Buda reclinado, y donde alquilamos una linterna y hicimos nuestros pinitos de espeleología. Fue bastante impresionante el adentrarnos por unas enormes cavernas sin iluminación y sin gente, rodeados de un silencio solo roto por algún que otro murciélago al que le molestaba nuestra presencia.

A la salida de la cueva hay un pequeño lago donde nos remojamos un poco antes de seguir “disfrutando” del paseo en bici hacia poblados hmongs, cruzando precarios puentes de bambú y saludando a todos los niños con los que nos cruzábamos. Bonita, pero extenuante experiencia.

Para rematar el día, nuestros vecinos de bungalow eran cinco jóvenes estudiantes tailandeses, con los que compartimos vino, cervezas y experiencias (entre otras cosas descubrimos que en Tailandia a los monjes budistas también se les acusa de pederastia y que en el país flipan con la “belleza” de nuestra Penélope Cruz) hasta muy altas horas de la madrugada.

Le prometimos a los amigos tais que pondriamos su foto en el blog

(SAWASDEE PEEMAI MARVIN AND FRIENDS!!!)

Como a curiosos no nos gana nadie, otro de los días lo dedicamos a “explorar” la zona de marcheta del río. Allí alucinamos con toda la movida que se organiza y pasamos un rato surrealista pero divertido.

Carmen casi, casi se atrevió a tirarse desde el jumping, pero cuando subió las largas escaleras y vio la altura de la caída, se rajo (Domingo ni se molesto en subir las escaleras que ya no tiene el cuerpo para según que “alegrías”).

Por si no hubiera suficiente alcohol y música durante el día, por la noche la fiesta sigue en la isla de Don Khang, en pleno centro de la ciudad, donde existen decenas de bares que de nuevo se disputan el titulo de Volumen Mas Atronador y donde además de BeerLao y Tiger Whisky, puedes “disfrutar” de batidos de hongos, éxtasis y opio.

Que sepáis que también estuvimos allí (nos debemos a nuestros lectores y os hemos de tener informados) pero que solo nos limitamos a consumir buckets de Tiger Whisky y en moderadas cantidades.

Imaginamos que debido a los enormes resacones que lleva el personal, el pasatiempo favorito para los que no tienen fuerzas de ir al río, es el ver capitulo tras capitulo de Friends (la serie) en decenas de bares que emiten capítulos sin cesar (mañana, tarde y noche) y que sorprendentemente (al menos para nosotros) SIEMPRE ESTAN LLENOS con gente que alucina con una serie que se deben saber ya de memoria.

Pues lo dicho, hemos disfrutado de este lugar (sus dos caras tienen su cosilla) y cada vez nos esta gustando más Laos. La gente (los laosianos, se entiende) llevan un ritmo de vida muy tranquilo que se ha visto alterado hoy (14 de abril) ya que se celebra el Songkan (Fiesta del agua) que es su Fin de Año y que por lo que llevamos visto se celebra de la siguiente forma: los adultos beben, bailan y curran poquito. Los niños (y no tan niños) acechan por las calles armados de pistolas de agua y/o cubos y se dedican a mojar a todo el mundo (turistas, o sea NOSOTROS, incluidos). Imposible no acabar empapado.

Sabaai-dii Peemai (Feliz Año Nuevo en Lao)

Mañana nos dirigiremos a Luang Prabang, donde la celebración del Songkan dura toda la semana (empezó hoy) y donde se dice que las festividades alcanzan todo su esplendor, Ya os contaremos y os deseamos a todos Sabaai-dii Peemai (Feliz Año Nuevo en laosiano).

Vientiane (Ciudad del Sándalo).

April 9th, 2009

La vida a orillas del Mekong versión Laosiana

Comenzamos la aventura Laosiana.

Hemos elegido como principio del viaje Vientiane (capital del país) ya que teníamos que conseguir un visado de entrada a Tailandia para un mes (donde ya acabaremos nuestro largo viaje) y el único sitio de Laos donde se puede conseguir es aquí.

Así que hemos dedicado cuatro días a esta ciudad, donde a parte de tirarnos DOS DIAS de colas en el consulado de Tailandia hemos aprovechado para empaparnos un poco del relajado ritmo del país.

Laos ha sido una novedad para nosotros (ya que era el único país de este viaje que no conocíamos) y de momento no nos está defraudando: la capital, Vientiane, está a orillas del río Mekong (que ahora al ser temporada seca es poco más que un riachuelo) y justo en la otra orilla del río esta Tailandia.

Como ya habíamos oído aquí la vida transcurre muy, muy tranquila a diferencia del resto de capitales que hemos visitado en este viaje (menos trafico, menos turistas…y curiosamente la vida se detiene al mediodía cuando el calor es insufrible y la gente aprovecha para comer y echarse unas siestas que ríete tu de los españoles). El entretenimiento habitual de los locales (y de los turistas) es tomar una(s) cerveza(s) en los puestos al lado del río al atardecer.

Los lugares de interés de la capital están en el reducido centro histórico y en estos cuatro días hemos aprovechado para verlos. Así que… ahora os daremos un pequeño tour por Vientiane.

EL PATUXAI

No es el Arco del Triunfo, es el PATUXAI

Según reza un cartel al pie del mismo; “Visto de cerca el templo parece aún menos impresionante, como si fuera un monstruo de hormigón” y siendo esto más o menos cierto, no deja de sorprendernos el extraño marketing Laosiano.

Fue construido en el año 1960 con el cemento que los americanos iban a destinar al aeropuerto y es una obra inacabada. Para la capital viene a ser mas o menos el “Arco del Triunfo” (pero con cuatro arcos) desde donde surgen sus “Campos Eliseos”. (Vosotros juzgareis cuando veáis las fotos).

Lo mejor de la visita es subir los diferentes niveles hasta arriba del todo y ver las vistas de la ciudad desde todos los ángulos. Lo peor de todo; los mercadillos en su interior que venden diferentes souvenirs a cada cual mas penoso.

XIENG KHUAN (parque del Buda)

Budistas con Buda al fondo

Como no íbamos a contar una batallita de las nuestras con bici, sol y mucha desesperación.

Situado a 25 Km. del centro de Vientiane (los cuales recorrimos en bici con mucho calor y atravesando la “Zona Franca” de la ciudad: fabricas, camiones y mucho polvo) es un parque a orillas del Mekong lleno de extrañas esculturas budistas e hinduistas.

Fue construido por un excéntrico personaje y el parque refleja la extravagancia de su autor; Luang Pu (venerable abuelo) Bunleua Sulilat, un yogui, sacerdote y chamán que tuvo como mentor a un rishi (sabio) hindú. Este se convirtió en todo un personaje en el país y las esculturas fueron realizadas por sus seguidores (inexpertos pero muy entregados escultores).

Es un sito extraño pero con un punto encantador. Lastima que con el recorrido en bici nos dolían hasta las pestañas y aun nos temíamos el inevitable regreso a la ciudad.

En el álbum de fotos podéis ver fotitos de todo esto, al igual que de la estupa negra (Tham Dam), que en su origen estaba recubierta de oro, y que según cuenta la leyenda esta habitada por un dragón que ahora custodia el desaparecido metal precioso.

También veréis alguna foto del Pha That Wan que es el monumento mas importante del país, lastima que cuando llegamos habían cerrado para echar su siestecita diaria y nosotros teníamos una cita obligada con el consulado de Tailandia.

Todo esto es lo que ha dado de si Vientiane, próximo destino Vang Vieng (donde según cuentan los viajeros es el sitio mas desenfrenado de Laos). Prometemos ser buenos (ejem, ejem).

En Koh Tao, donde a Domingo los mosquitos le han Pi-Koh-Tao

April 2nd, 2009

Escenas como esta serán lo que más echemos de menos

Comenzamos otra nueva entrada en el blog ¡¡¡HOLA!!! esperando para coger barco, bus y bastantes horas de trayecto ¡buf, palizón asegurado! para dirigirnos hacia Bangkok, donde haremos una paradita de un día y ya dar el gran salto a Laos.

Hemos estado en Koh Tao (la islita que conocimos al principio de este laaargo viaje) alrededor de una semana practicando el panching en su máxima expresión (y eso que en esta isla hay aseguradas cantidad de actividades para practicar, entre ellas el buceo). 

Carmen en el bungalow más contenta que unas pascuas

Como nosotros éramos conscientes de que dentro de 2 días nos espera traqueteo viajando por todo el país de Laos, nos hemos dedicado a disfrutar de nuestra magnífica bungalow entre las rocas a orillas del mar, pegarnos chapuzones en esta agua tan transparentes, ver todos los magníficos atardeceres (podríamos asegurar que unos de los mejores del todo el viaje).

Que bonito es el atardecer, pero es la hora de los MOSQUITOS

En fin para no daros mucha envidia, esta vez no colgaremos fotos en el álbum porque ya estaréis un poco hartos de fotitos de atardeceres y playitas paradisíacas.

Las dos únicas notas discordantes entre tanta “Buena Vida” han sido los tremendos picotazos de los mosquitos locales que ha sufrido Domingo (viendo esos maravillosos atardeceres, menos mal que ya está acostumbrado) y el único incidente (o eso esperamos) que hasta ahora hemos sufrido en el viaje.

Domingo con su Relec siempre a mano

Al tener el bungalow tan cerca de la playa y al estar en un sitio tan tranquilo y solitario, nos llevamos la sorpresa de que al volver una noche nos encontramos la puerta forzada y por supuesto nos habían robado entre otras cosas ¡EL ORDENATA! Rápidamente nos fuimos a comisaría a denunciar el robo y cuando volvimos al bungalow con el poli, nos encontramos a una excitada dueña del lugar que había encontrado nuestra mochila (rota por supuesto) pero que milagrosamente aun contenía el ordenador.

Luego el poli, con la linterna enganchada en la cabeza, estuvo explorando la rocosa zona y para sorpresa nuestra iba encontrando todo lo que los “cacos” habían ido desparramando por la playa: cuchillas de afeitar, repelentes, incluso las cartas del UNO…

Nuestro bonito pero no muy seguro bungalow

Pues no tenemos suerte ni nada, pensar que además del ordenador, nos habían robado los CD’s con la copia de TODAS LAS FOTOS DEL VIAJE. Parece ser que tal como llegamos, los “rufianes” acababan de salir de la habitación y no les dio tiempo a agenciarse de todas nuestras pertenencias. Nuestro ángel de la guarda sigue trabajando a tope, no tenemos motivos de queja.

Algunas cosas que perdimos ya han sido denunciadas al seguro así que imaginamos que todo quedara como una anécdota de este largo viaje.

La próxima entrada del blog la haremos ya desde Laos, un país del que todos los viajeros nos han hablado muy bien y donde celebraremos de nuevo otro fin de año (será el tercero en 4 meses). A ver que tal se lo montan estos Laosianos.   

Los “cuatro fantásticos” por Tailandia

March 22nd, 2009

Celebrando el reencuentro

Os pasamos a relatar a continuación como fueron los 12 intensos días en los que nuestras amigas Esther y Noelia (ellas son las famosas “primas”) se vinieron para Tailandia en lo que fue su primera experiencia asiática. Como venían muy poco tiempo y querían ver muchas cosas, fueron 12 días llenos de autobuses, microbuses, trenes, barcos, etc.. Esperamos haber sido unos buenos anfitriones/guías y empezamos el relato con…

 

BANGKOK:

Tailandia, el país de la eterna 'sonrisa' 

Como no, empezar esta entrada resumiéndoos la pequeña anécdota en torno a nuestro encuentro con nuestras amigas “Haro”. Deberíamos habernos encontrado, en el lugar señalado, sobre las 10 de la mañana del domingo día 8, pues bien, no nos encontramos hasta las 17 horas de ese mismo día.

¿¿Por qué??

Es largo de explicar, solo deciros que ellas estuvieron esperando estoicamente con sus maletas en el lugar equivocado durante 6 o 7 horas, con 40 ºC de achicharrante calor y ante la mirada atónita de los tailandeses que pasaban por allí. Nosotros por nuestra parte, estuvimos esperando esas mismas horas en el lugar indicado (menos mal que era un bar y a la sombra), viendo como los autobuses que venían del aeropuerto iban dejando a toda clase de turistas ¡¡todos menos a nuestras amigas!! Durante esas largas horas de espera, íbamos barajando todos los posibles imprevistos que podían haber surgido. A través de un complicado sistema de e-mails con Barcelona (nosotros no tenemos móvil) y varios rastreos por la Avenida Democracia de Bangkok nos encontramos, pero ninguno de los cuatro tenía ya la suficiente energía para dar saltos de alegría.

Más tarde, después de refrescarnos y tomándonos unas cervecitas nos reímos de todo lo ocurrido. Para los días que iban a estar en Tailandia, les diseñamos una especie de tour operador. Así que el primer día decidimos coger el ferry y llevarles al Palacio Imperial.

Allí estuvimos unas cuantas horitas visitando el recinto, con un sol achicharrante, pero disfrutando de toda la belleza que encierran estos edificios. Más tarde, decidimos callejear hasta Chinatown, pasando por el colorido barrio hindú y haciendo compras en el mercado de mayoristas del enorme Barrio Chino (hicimos más de una parada en esos numerosos oasis en la ciudad, llamados Seven-Eleven para refrigerarnos!!).

Acabamos el día en la bulliciosa y turística Kao San Road, antiguo centro neurálgico “mochilero” hoy convertido en nosequé, donde aprovecharon para hacer alguna comprilla más antes de ir a descansar para salir al día siguiente al siguiente destino…

 

KANCHANABURI

Una de las siete cascadas de Erawan

Esta provincia fue la que originó el viaje de nuestras dos amigas a Tailandia, bueno más concretamente el Tiger Temple, donde unos monjes budistas cuidan de los tigres amenazados por los cazadores furtivos y les dan un hogar. Nada mas llegar allí, Noelia y Esther se fueron de visita a ver a los tigres y como a nosotros los bichos solo nos gusta verlos en libertad, nos pillamos una bici y a explorar la ciudad que es famosa por albergar el famoso Puente sobre el río Kwai de la película del mismo nombre.

De la ciudad poco que contar, con deciros que lo mas famoso a parte del puente son los CEMENTERIOS de todos los prisioneros que murieron construyéndolo, ya lo hemos dicho todo. Lo bonito de la zona son sus parques naturales a los que dedicamos el día siguiente.

Como Noelia y Esther disponían de poco tiempo en Tailandia y querían aprovechar el tiempo lo máximo posible, pillamos una excursión todo el día con la que hicimos: treking en elefante, rafting en balsas de bambú, treking por el parque natural de Erawan, visita al Desfiladero del Infierno, viaje en tren por un tramo de la antigua vía y acabamos con una visita al famoso puente sobre el río Kwai. Como veis un día muy completito y que por motivos de FUERZA MAYOR hicimos con un grupo organizado. Ya sabéis lo poquito que nos gustan a nosotros estas cosas y cuando veáis la foto de cómo acabamos (¡Esos gorros!) entenderéis el motivo de nuestra fobia.

Al día siguiente y aun cansados, madrugón y a pillar un montón de transportes que nos llevarían a…

 

LOPBURI:

Bienvenidos a la ciudad de los MACACOS

Esta ciudad ha sido una experiencia surrealista y de no haber sido por las ansias de nuestras amigas por ver fauna, nosotros no hubiésemos descubierto este lugar UNICO.

Viene a ser una versión de “El Planeta de los Simios” pero con macacos. Cuentan que todo comenzó cuando el dominante “jefe-mono” de la manada (viejo y ciego, para más señas) abandonó el templo donde habitaban para asentarse en la ciudad junto con la mitad de la manada y empezaron a proliferar. Los tailandeses, al ser budistas, desaprueban el sacrificio de animales.

Así que lo que encontramos fué una ciudad, donde hombres y monos salvajes conviven como buenamente pueden. Cada día dan de comer a los macacos unas dos veces (a las 10 y a las 16H.) para que no ataquen al personal, pero nosotros pudimos ver que los monicos se comportan como unos auténticos “macarras”: intentan cogerte el bolso, se cuelan por los edificios, se cuelgan en las entradas de las tiendas…por lo que la mayoría de tenderos acostumbran a tener el palo y el tirachinas bien a mano para ahuyentarlos (no olvidemos que son monos salvajes). Este es el mayor atractivo de esta poca turística localidad, la experiencia de estar rodeados de macacos por todos los lados, observar sus monerías y ver como conviven los habitantes con ellos.

Gracias a que los macacos han aportado fama a esta localidad, les organizan cada año una fiestecita en su honor, con banquete de bananas a tutiplén.

Desde Lopburi ya cogimos un tren que nos llevaría de nuevo a Bangkok, donde paramos unas pocas horas para ya coger por la tarde/noche un bus rumbo a las islas de Koh Tao y Koh Samui de las que ya os hemos contado cosas al principio de nuestro viaje

 

LAS ISLAS: KOH TAO Y KOH SAMUI:

Al agua PATAS

Siguiendo nuestro laaargo maratón, tan solo paramos en Koh Tao un día, lo suficiente para pegarnos unos chapuzones y que las “primas” pudieran ver una de las mas bonitas islas de la zona. Luego ya nos dirigimos a Koh Samui donde lo tenemos todo más controlado y donde POR FIN pudimos descansar un poco después de tanto ajetreo.

Lo que no sabíamos es que durante esta época del año Koh Samui es el destino favorito de TODOS LOS JUBILADOS ALEMANES. Noelia y Esther ya se han ido de nuevo a casa, pero nosotros que nos hemos apalancado un poco aquí vemos extrañados a las legiones de “viejunos germánicos” que abarrotan todos los locales y nos sentimos un tanto estafados.

En breve nos vamos a Koh Tao, donde se respiran unos aires algo más “juveniles” y desde allí ya nos iremos a Laos. Esperemos que en el ultimo mes que queremos pasar en Koh Samui antes del regreso a casa, todos los jubiletas se hayan ido ya o volveremos usando expresiones como “releche”, “antaño” o “cuando yo era joven…” que es que todo se pega leñe.

Phnom Penh en un “plis-plas”

March 9th, 2009

Phnom Penh en un �plis-plas�

Phnom Penh ha sido un: llegar, coger un tuk-tuk, pillar un hotel, pateo achicharrante, conocer a un puertorriqueño en el lago Boenkak, tomarnos unas cervezas con el, echarnos unas risas, mas pateo bajo mas sol atravesando todas las obras de la ciudad (que son MUCHAS), cenar, dormir, levantarnos y para el aeropuerto rumbo a Bangkok.

Así pues, con este plan, no esperéis ni álbum de fotos ni una extensa entrada en el blog.

La ciudad nos gusto entre poco y nada.

Ahora ya estamos liados en Bangkok con las “primas” y no tenemos mucho tiempo para dedicar al blog ya que estas vienen con muchas ganas de hacer cosas.

Cerramos pues por “vacaciones” hasta dentro de un par de semanas.

Sed buenos.

Kompong Cham: Una Camboya más autentica a orillas del Mekong

March 7th, 2009

Los khmer disfrutando del Mekong

¡¡Que buena idea haber venido a Kompong Cham!! y pasar un par de días antes de abandonar Camboya.

Aún siendo la tercera ciudad más “grande” de Camboya, es un sitio muy tranquilo a la orilla del río Mekong y con muy poquito turismo.

Después de haber estado dos semanas en “guettos turísticos”, por fin hemos podido disfrutar de un ambiente más real y poco contaminado por los extranjeros. De nuevo hemos alquilado unas bicis y hemos hecho un par de excursiones, bajo el terrible sol de estas tierras.

En la primera de ellas, nos hemos dirigido a las montañas PHNOM PROS y PHNOM SREI (montaña del hombre y mujer). En ellas hemos visto monos salvajes, más templos y unas bonitas vistas.

La segunda excursión nos ha dejado mucho más alucinados.

Nos hemos ido a la cercana isla de KOH PENH donde habitan miembros de la etnia Cham. Para llegar a ella, hemos atravesado un puente de bambú (que no prometía mucho, pero que aguantaba hasta el paso de coches). Este puente desaparece cada año con la crecida del Mekong y cada año se vuelve a construir en la estación seca (¡a pacientes no les gana nadie!).

Atravesar el puente ha sido como coger una máquina del tiempo y aparecer en una época pasada donde la vida transcurre apacible, sin tráfico, estrés, ni ninguna de nuestras ya tan asumidas “lacras modernas”.

Nosotros hemos alucinado viendo lo tranquilos que viven los Cham, ellos por su lado, han alucinado viendo a dos turistas en bicicleta, sudando por todos sus poros pero que saludaban sonrientes a todos los “hellos” lanzados por niños y ancianos.

Veréis las fotos, pero ni estas ni lo que estamos escribiendo os harán entender lo especial de la experiencia. Ahora ya tomando una reparadora cervecita a la sombra, nos damos cuenta de que hemos estado demasiados días en zonas muy turísticas (léase PLAYA) y que debíamos de haber dedicado más tiempo a sitios como este.

Tomamos nota del error cometido para no repetirlo en nuestro cercano viaje a Laos (allí al no haber playa no nos podrá vencer la tentación).

Mañana a Phnom Phenh (la capital del país) y pasado volamos a Bangkok a recoger a las “primas” (tranquilo Salva que ya queda menos para su incorporación a nuestro culebrón). 

 

 

Visitando los restos del antiguo Reino de Angkor

March 5th, 2009

Bicing por los Templos de Angkor

Viajando durante 12 horitas en bus, con un constante “traqueteo”, llegamos a Siem Reap (Noroeste de Camboya y antiguo asentamiento del imperio angkoriano).

Aquí nos alojamos en una agradable guest house en el barrio francés “Prince of Mekong”, donde el dueño nos asesoró para hacer la visitada obligada y experiencia UNICA de la zona: ¡¡¡LA VISITA A LOS TEMPLOS DE ANGKOR!!!

Decidimos ir al recinto en bici y ver el amanecer en la selva rodeados de las ruinas de esta antigua civilización. Así que, después de mucho esfuerzo por parte de Domingo para que Carmen se pusiese en pie a las 4:30 de la madrugada (os aseguro, cosa nada fácil), pedaleamos totalmente a oscuras por la carretera camino a los templos, primer destino ANGKOR WAT.

Aunque amaneció un poco nublado la experiencia fue ¡¡IM-PRE-SI-O-NAN-TE!!: el estruendoso ruido de la selva al amanecer y estar en un sitio tan especial hizo que el madrugón valiera la pena.

Como dicen que una imagen vale más que mil palabras no nos extenderemos mucho y ya veréis el álbum de fotos (hemos sido benévolos con vosotros y de las cuatrocientas fotos que hicimos, solo hemos seleccionado unas cuantas para que os hagáis un poco la idea).

Fueron doce horas en la selva, pedaleando, visitando templos, sudando y flipaaaaando. No nos quedamos para ver el atardecer porque a esas alturas, ya estábamos reventadísimos y teníamos ya cierta “sobredosis” de templos. Además, las nubes volvieron a aparecer y no presagiaba un bonito crepúsculo.

Al día siguiente optamos por una visita más “urbanita” en Siem Reap. Estuvimos visitando un Wat en el barrio francés, andamos por el viejo mercado, degustamos las especialidades locales y como despedida aprovechamos la vida nocturna en algún garito de la concurridísima PUB STREET, donde bebimos un poco más de la cuenta y brindamos a la memoria de Pepe Rubianes ¡Hasta siempre Pepe!.

Aprovechamos para dar la bienvenida a nuestro blog a la mama de Carmen, que se está informatizando ¡BESITOS MAMI! Pero a estas alturas se tendrá que poner las pilas para superar el ranking de números de comentarios que ostentan actualmente Salva & Familia. ¡¡¡¡¡¡BESOS!!!!!!